Fue la quietud del ambiente, lo que me
hizo dar cuenta que algo esperaba.
Mi voluntad secreta de eliminar el tiempo
que nos separa con un veloz encendido de luz. Vi pasar las horas rápidas, sin
tiempo para pensarlas.
Amanece sin dormir, día tras día desde el
ultimo camino sin que la luna me alcance con su alquimia de sueño.
La próxima vez, nadie me saca del fondo,
de la euforia de tus ojos. No me importa, el triangulo de iguales medidas y tu
empeñado en que yo incluya una línea mas, un cuadrado ya es una orgía.
Si ya de por si son aguas turbias con ese
olor penetrante del Almizcle.
Carol

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